viernes, 16 de septiembre de 2011

Antítesis de la retorica religiosa

El porque de los dogmas puede llegar a ser complicado, pero conciente de que la gente necesita una linea de pensamiento para distinguir entre el bien y el mal he aqui algunos paradigmas de referencia historica para los que prefieren la verdad sobre las creencias que nos enseñan en la escuela, la sociedad, ect. sin preguntarnos en lo mas minimo de nuestras preferencias o nuestros origenes:

Por ejemplo: 

El concilio de Nicea conforma un hito en la historia de la humanidad debido a que marca, (asi como la muerte de Jesucristo) la distinción entre dos épocas, la doctrina de la trinidad sea una de las creencias más denostadas y atacadas por los que están fuera de la fe cristiana. . Gran parte de la instrucción del movimiento de los testigos de Jehová trata de convencer a otros que Jesucristo es un ser creado, que no existió en la eternidad pasada con el Padre, y que no es plenamente Dios. Los mormones no tienen ningún problema con que Jesús sea Dios; en realidad, ponen la deidad al alcance de todos los que siguen la enseñanza de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días.

Entre las religiones del mundo, el islamismo enseña específicamente en contra de la trinidad. Si bien Mahoma parece haber creído erróneamente que los cristianos enseñaban que la Trinidad consistía en Dios el Padre, María la Madre y Jesús el Hijo, ellos rechazan como pecaminoso que algo sea hecho equivalente a Alá, especialmente Jesús. 

Una crítica habitual de quienes rechazan la doctrina de la trinidad es que la doctrina no era parte de la iglesia primitiva, ni fue una enseñanza consciente de Jesús mismo, sino que fue impuesta a la iglesia por el emperador Constantino a principios del siglo IV, en el Concilio de Nicea. Los mormones sostienen que los componentes del pensamiento pagano de Constantino y la filosofía griega fueron impuestos a los obispos que se reunieron en Nicea (en la actual Turquía). Los testigos de Jehová creen que el emperador presionó en contra del punto de vista de ellos--que fue la posición sostenida por Arrio en el concilio--y obligó a la iglesia a seguirlo.

Muchos que se oponen a la doctrina de la trinidad insisten en decir que el emperador, Constantino, la impuso a la iglesia primitiva en 325 d.C. Debido a su importante papel en convocar a los líderes de la iglesia en Nicea, podría ser útil echar una mirada más cercana a Constantino y su relación con la iglesia. Constantino participó en una tradición recién establecida de emperadores romanos que se entremetían en los asuntos de la iglesia, y la realzó. Lo que queda claro es que el papel activo de Constantino al intentar resolver disputas eclesiásticas sería el comienzo de una nueva relación entre el imperio y la iglesia.

Constantinopla, actualmente Turquia,  fue Fundada por Constantino, capital del antiguo Imperio romano de Oriente que sobrevivió a los bárbaros y, tras sus murallas, conservó durante mil años el legado de Roma, en medio de conspiraciones, intrigas y motines. En el siglo XV, constantinopla cae en manos de turcos otomanos, momento en el cual los historiadores ponen punto final a la edad media en Europa.  A partir de ese momento un nuevo conflicto surje, el de la iglesia católica con la iglesia ortodoxa. Algo que no gustaba a unos ni a otros porque ambas religiones eran intolerantes con las demás religiones, Bizantinos y Otomanos lucharon durante años no solo por Constantinopla sino por el imperio.

El imperio Otomano, reunido bajo el mando de Muhammad I hacia 1412, vivió una vertiginosa expansión con sus sucesores, Murad II Muhammad II, el primero venció a Ladislao de Polonia en 1444 y Muhammad II capturó Constantinopla en 1453. Así, los otomanos habían pasaron de ser una horda nómada a convertirse en uno de los más extensos y esplendorosos imperio del mundo.


En 1683, bajo el mando del Gran visir Mustafa, los otomanos llegaron hasta Viena. En auxilio de la ciudad acudió Juan III de Polonia y las subsecuentes campañas de, Carlos V de Lorena, Luis de Baden y Eugenio de Saboya terminarían en una serie de negociaciones con la firma de el tratado de Karlowicz en 1699, mismo que le costó a los turcos la pérdida de sus territorios en Hungría.
Otras posesiones se fueron perdiendo paulatinamente y entre los siglos XVIII y XIX fueron introducidas drásticas reformas bajo los reinados de Selim III y Mahmud II, pero todo fue inútil, Turquía y la dinastía otomana estaban heridas de muerte. Tras una serie de capitulaciones, el Imperio otomano fue perdiendo poder e independencia económica y aunque Turquía, teóricamente, venció en la Guerra de Crimea, su economía estaba destrozada. En 1856, El Congreso de Paris reconoció al Imperio otomano como un estado soberano y con ello confirmaba, paradójicamente, su dependencia del poder europeo.
En 1875 la rebelión de Bosnia y Herzegovina precipitó la Guerra contra los rusos (1877-78). Esto representó la independencia de Rumania (antes Valaquia y Moldavia) Serbia y Montenegro. Bosnia y Herzegovina se convirtieron en estados dependientes de Austria.


La irrupción de la Primera Guerra mundial y la campaña de Gallipolli en contra de las fuerzas aliadas en 1915, terminó con la ocupación por parte de las fuerzas inglesas de Bagdad y Jerusalén. En 1918 la resistencia turca se colapsó tanto en Asia como en Europa, concluyendo con un armisticio y la definitiva caída del Imperio otomano, disuelto con la firma del Tratado de Sevres .

Como hemos podido observar la relación entre imperio e iglesia nunca ha faltado al momento de ofrecer dogmas que sirvan de excusa para invasiones, simplemente es la costumbre que se nos ha implementado al trazarnos una linea de pensamiento, de modo que no se ofrece en cuanto al paradigma el concepto de la libertad religiosa que beneficia al pensamiento humano respecto del progreso en beneficio de la prosperidad colectiva.

Fuentes: 

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